En los momentos tan difíciles que atravesamos como pueblo, en los que la incertidumbre y el miedo están presentes en cada ámbito de nuestra vida, construir un horizonte de esperanza para las mayorías sociales se hace más necesario y urgente si cabe.

En este contexto, desde Podemos creemos que es fundamental poner a toda la organización a trabajar para que la salida a la crisis sanitaria, económica y social que atravesamos no siga la senda neoliberal de 2008. Queremos apostar por una nueva cultura militante basada en el hacer colectivo, que fortalezca el movimiento popular y rompa con la falsa dicotomía entre lo social y lo político. Es necesario plantear estrategias comunes que combinen ambos elementos para garantizar la participación y el protagonismo de los sectores populares en el proceso político, estableciendo como hilo conductor del cambio los anhelos, miedos, esperanzas y capacidades de nuestro pueblo.
Ruta «Haciendo Equipo»
Con esta senda a seguir, desde las Secretarías de Organización y Círculos y el área de Acción Institucional se ha impulsado, entre febrero y marzo de 2021, la ruta telemática «Haciendo Equipo» por todas las Comunidades, Ciudades Autónomas y Círculos de Exterior.

A través de una veintena de reuniones de trabajo virtuales, han participado en esta ruta más de 800 responsables orgánicos autonómicos, locales y concejales. Debido a las condiciones sanitarias, se ha viajado virtualmente desde Castilla y León hasta la Región de Murcia, haciendo parada en Navarra, Extremadura, Aragón, Comunidad de Madrid, Andalucía, Catalunya, Castilla-La Mancha, Ceuta, Melilla, Canarias, Cantabria, Galicia, Exterior, Asturies, Comunitat Valenciana, Euskadi, La Rioja e Illes Balears .

El objetivo de la ruta ha sido plantear de forma colectiva un diagnóstico de la situación de cada territorio a nivel organizativo y político, de cara a las futuras elecciones municipales y autonómicas de 2023.
A través de una veintena de reuniones de trabajo virtuales, han participado en esta ruta más de 800 responsables orgánicos autonómicos, locales y concejales. Debido a las condiciones sanitarias, se ha viajado virtualmente desde Castilla y León hasta la Región de Murcia, haciendo parada en Navarra, Extremadura, Aragón, Comunidad de Madrid, Andalucía, Catalunya, Castilla-La Mancha, Ceuta, Melilla, Canarias, Cantabria, Galicia, Exterior, Asturies, Comunitat Valenciana, Euskadi, La Rioja e Illes Balears.
A su vez, con esta iniciativa de trabajo se busca mejorar y reforzar la organización, para que sirva como un instrumento útil al conjunto de la ciudadanía, para que seamos capaces de enraizarnos en cada pueblo y en cada barrio, desplegando tareas en lo político y social con capacidad de intervención directa. Para ello, durante la ruta se ha hecho hincapié en la necesidad de apostar por la capacitación política de nuestra militancia, dotarnos de herramientas que nos permitan llegar a ser facilitadores y facilitadoras del proceso de transformación sociopolítico al que nos enfrentamos, y generar un espacio útil para que la gente pueda participar de manera directa en el proceso político.
Cabe señalar la participación en la ruta de las y los jóvenes de Rebeldía, muestra de la necesidad de que nuestra organización se dote de un espacio autónomo de jóvenes. Han de ser ellos y ellas quienes desarrollen sus propios análisis de la realidad, establezcan líneas de trabajo conjuntas y decidan la mejor manera de organizarse para sacarlas adelante.
Cabe señalar la participación en la ruta de las y los jóvenes de Rebeldía, muestra de la necesidad de que nuestra organización se dote de un espacio autónomo de jóvenes. Han de ser ellos y ellas quienes desarrollen sus propios análisis de la realidad, establezcan líneas de trabajo conjuntas y decidan la mejor manera de organizarse para sacarlas adelante. Lo anterior no quiere decir que no pueda existir una relación de coordinación o cooperación entre Rebeldía y los espacios de participación de Podemos; de hecho, lo deseable es que esta relación exista, pero nunca desde el tutelaje o la instrumentalización del espacio juvenil.
Para saber más:
¿Por qué la ruta?
La ruta «Haciendo Equipo» ha supuesto una inmejorable toma de temperatura de la organización a todos los niveles, especialmente el municipal, poniendo el énfasis en cómo incidir en lo local y con mayor esfuerzo en las zonas rurales, un objetivo estratégico de cara a las elecciones que tendrán lugar en poco más de dos años. Esta iniciativa se ha planteado como un paso esencial para hacer equipo, como su nombre indica. No hay forma de construir si no es cuidando el proyecto y cuidando de las compañeras y los compañeros que lo mantienen vivo día a día: nuestra militancia.
Esta iniciativa se ha planteado como un paso esencial para hacer equipo, como su nombre indica. No hay forma de construir si no es cuidando el proyecto y cuidando de las compañeras y los compañeros que lo mantienen vivo día a día: nuestra militancia.
No podemos olvidar que son militantes aquellas y aquellos que intervienen sobre realidades concretas en las que se da una vulneración de derechos, aportando en la construcción de soluciones colectivas a problemas que son comunes; que son militantes quienes se organizan para la defensa de los intereses populares en todos aquellos lugares en los que se toman decisiones relevantes sobre la organización de la vida en común.
La ruta ha sido solo un paso más en el proceso de construcción y extensión de nuestra organización. Es necesario que seamos capaces de hacer llegar esta nueva cultura militante a más compañeros y compañeras de nuestras ciudades, pueblos y barrios, especialmente en aquellos donde aún no tenemos implantación territorial.

Solo podemos concebir la militancia desde los cuidados, la empatía y la responsabilidad colectiva, como el paso previo para entender la realidad de cada territorio e impulsar, así, estrategias de intervención social y política a pie de calle, codo con codo con los movimientos sociales y con las fuerzas hermanas, dentro del espacio de Unidas Podemos y del horizonte republicano que es nuestra razón de ser.