Durante estos años, el movimiento popular ha marcado el cambio político en nuestro país. Sin el 15M no se habría roto el bipartidismo. Sin el 8M y sin la lucha de las y los pensionistas no se habría echado a M. Rajoy de la Moncloa. Sin todo el empuje de la gente organizada, que busca poner un dique a la involución democrática, no habría un Gobierno de coalición. Podemos, como formación de carácter democrático y popular, forma parte de ese proceso, porque nacimos bajo la lógica de la participación popular como elemento clave para el cambio político.
Y ahora que estamos en el Gobierno, ¿ya está todo hecho?
En esta nueva etapa, aquellos que quieren el poder sin presentarse a las elecciones van a ejercer aún más presiones para mantener intactos sus intereses. Las multinacionales, los fondos buitre y los bancos van a presionar. Y, ante esas presiones, nuestra tarea será poner las instituciones y las Administraciones Públicas al servicio de los derechos de los sectores populares, empujando precisamente el movimiento popular bajo el paraguas de la fraternidad y la sororidad.
Sin todo el empuje de la gente organizada, que busca poner un dique a la involución democrática, no habría un Gobierno de coalición
Mientras que la agenda de las élites está marcada por la imposición de la precariedad, la privatización de los servicios públicos, la desigualdad y el recorte de derechos y libertades, nuestra labor es hacer frente a esa agenda desde la intervención social en nuestros entornos locales.
Nuestra tarea será poner las instituciones y las Administraciones Públicas al servicio de los derechos de los sectores populares
Como militantes, tenemos que apoyar y fortalecer el movimiento popular en barrios, pueblos, ciudades, centros de estudio, de trabajo..., entendiendo que la política no está solo en manos de los políticos. Es necesario profundizar en la capacidad que tiene la gente para intervenir sobre sus propios problemas, una cuestión clave en ese proceso de conquista de derechos tan imprescindible para nuestra sociedad.
Es necesario profundizar en la capacidad que tiene la gente para intervenir sobre sus propios problemas
Quienes queremos que la gente de nuestro país tenga derecho a vivir bien tenemos que participar y aportar nuestro granito de arena. Este nuevo escenario abre oportunidades, pero sigue siendo más necesario que nunca ampliar la democracia y que la gente sea protagonista de su propia vida.
Para saber más:
¿Qué tareas tenemos por delante?
1. Detectar los problemas sociales de nuestro ámbito local y debatir sobre ellos.

2. Mapear las iniciativas del movimiento popular organizadas en torno a esas problemáticas.

3. Debatir acerca de cómo nos relacionamos con esos movimientos populares y sobre cómo podemos fortalecer dichas iniciativas, respetando siempre la independencia y autonomía de los movimientos.
Este nuevo escenario abre oportunidades, pero sigue siendo más necesario que nunca ampliar la democracia y que la gente sea protagonista de su propia vida.