La aprobación de este decreto implica, por primera vez, una amplia protección en materia de desahucios y de cortes de suministros, desconocida hasta la fecha en nuestro país; pero, desgraciadamente, tiene fecha de caducidad. Necesitamos que estos avances se conviertan en una realidad no solamente durante el estado de alarma. Por ello, debemos trabajar entre todas las fuerzas políticas y sociales que hemos sido capaces de empujar esta medida, aportando como militantes nuestro granito de arena, para conseguir, así, que mañana el derecho a la vivienda se convierta en una realidad para todos y todas. |